Pues como te puedes imaginar este blog se alimenta de comentarios, y siempre tiene un hambre insaciable ...
Para bien o para mal estaría genial que me comentases dándome tu opinión, ni te imaginas cuánto te lo agradezco :)

domingo, 18 de noviembre de 2018

Llaves y cerraduras


Desde el origen de los tiempos hay personas con las que, pase el tiempo que pase, nunca terminamos de cerrar puertas.

Ya sean amigos fallidos o amores incompletos, siempre dejamos un resquicio entreabierto, por si acaso.

Por si acaso... ¿Qué?

Por si acaso un día se alinean los planetas con las estrellas y la historia se reescribe.

Cuando lees un libro, da igual las veces que empieces a leerlo desde la primera página, siempre contiene las mismas letras.

Y, con un poco de memoria, sabes lo que le va a pasar a la protagonista durante las siguientes 100, 500, 1000 páginas....


Las personas no cambian aunque, si, pueden evolucionar algo.

Es como leer un libro que ya has leído y añadir ilustraciones a color.

Por esa evolución es por lo que dejamos ese resquicio abierto, la cerradura sin echar la llave y el candado sin cerrar...

Los amores imposibles se eternizan, las espinas se clavan hondo...

Y te quedas esperando a que los planetas se alineen con una pregunta en los labios:

¿Será el final de la historia?

Entonces posa sus ojos en los tuyos, un mínimo escueto y maltrecho segundo...

Saltan las barreras y vuelve a entrar el aire por el resquicio que nunca llegaste a tapar del todo.

Vuelta a empezar. 

Tiro la llave al rio y escribo una segunda parte.

Porque de repente me miraste y... ¡Pum! Sonreí.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Cuestión de entender(nos)

¿No pensáis a veces que todo está del revés?

Como si malgastaseis el tiempo en personas que no lo merecen y, sin embargo, parece todo lo contrario, como si algún día te fueran a corresponder de la manera deseada.

Estas personas en las que invertimos nuestro tiempo, tarde o temprano —dado que no merecen la pena realmente— se irán, porque tienen cosas mejores que hacer que compartir su tiempo con vosotros, las mismas personas que les dedicáis vuestro tiempo.

Ellos tienen una vida, un mundo paralelo más allá de posibilidades que se nos escapan.

Por mucho tiempo que estiremos los brazos para ver si logramos alcanzarlas resulta un esfuerzo completamente inútil.

A partir de este punto, situados en la duda continúa de no saber si seguir haciendo la estupidez de nuestra vida o no, nos encontramos cerca de la realización, una etapa que nos duele en lo más hondo, pero que es necesaria para continuar y deshacernos de tanta carga prescindible.

¿Qué ocurre?

Que no queremos desprendernos de esa ilusión, de tener a una persona que nos complemente.

En nuestra imaginación está todo organizado a la perfección, no queremos romper ese rompecabezas (o, mejor dicho, ese rompecorazones) que tanto nos ha costado encajar.

Momentos que nunca han existido rondan por nuestra cabeza, y mientras no queremos que desaparezcan, conocemos que en la realidad no son más que personas con otra perspectiva:

Ellos no nos valoran como lo hacemos nosotros.

Sabemos ver unas virtudes que ellos nunca verán en nosotros, básicamente porque nunca seremos un objetivo, sino un pasatiempo, como si fuéramos un crucigrama o un sudoku.

Así no.



Esto es sentirse como una auténtica basura. Como un objeto, algo de utilidad momentánea, que produce satisfacción instantánea, pero de duración limitada.

Y no, no somos limitados.

Lo que nunca entenderán es que no somos ese papel que se rellena en unos cinco minutos por puro entretenimiento.

Nosotros valemos más.

Lo que nunca entenderán es que, más allá de tener una identidad y una apariencia, dentro de nosotros existe una cantidad inmensa de personalidad aún por conocer.

¿De verdad merece la pena malgastarnos?

Lo que sabemos es que nunca sabrán entendernos y valorarnos.

Tenemos mil y un facetas que ni siquiera conocerán.

Y lo que nunca entenderemos es que dedicarnos a pensar en la misma persona una y otra vez, día tras día, minuto tras minuto, imaginando una situación de forma continua, no nos lleva a absolutamente nada.

Y lo que nunca entenderemos es que tenemos tanta ilusión que dar, tantos minutos que dedicar a hacer y no a imaginar, tanto cariño y tantos momentos... que ni siquiera nos conformamos con lo mínimo, sino que tenemos unas miras tan altas que... miradnos, solo bailamos el agua: somos marionetas.

Todo parece que esta del revés y ya va siendo la hora de darle la vuelta.

domingo, 28 de octubre de 2018

Reto Frases 2018

No intentes encontrar una explicación,
todo forma parte de la serendipia,
debes hacer que la resiliencia sea la dueña de tus días
haz que sea sempiterno.

Que duré mucho más que el infinito,
que justo ahí es donde reside la magia,
desaparecerán las dudas y los miedos,
por fin quedará más claro el futuro

No es solo cuestión de brillar,
aunque te sientas rodeado de tanta oscuridad,
la clave es buscar esa luz
porque el tiempo sigue pasando

y al final, todo son instantes.






Actúa siempre de corazón,
pon el alma en todo lo que hagas,
la iridiscencia de tus ojos lo reflejan,
tú eres valiente,
no hay guerra que te logre frenar.

Tu sonrisa es lo que te hace ser tan especial,
te hace ser más lindo,
y por supuesto que habrá tristeza y habrá desamor,
pero los sueños persistirán.

Porque créeme,
la verdadera magia existe y está dentro de ti,
te darás cuenta y comprenderás 
que los sueños no se cumplen cuando vas a dormir
sino justo en el que momento en el que despiertas.

Todo está dentro de nosotros,

porque nunca existirá soledad

teniendo a nuestro lado a esos amigos,

que a pesar de la distancia
o incluso aunque hayan aparecido de pura casualidad
jamás nos dejaran caer.

Lo que siempre marcará la diferencia es la ilusión.
Tú lo llamas pasión,
yo prefiero llamarlo Meraki.